Reseña Tak

Tak tiene un origen único. Patrick Rothfuss, autor de novelas de fantasía, creó el concepto y el título del juego para su novela El miedo del sabio, que sigue a El nombre del viento. Estas novelas se centran en un poderoso héroe, Kvothe, que se ha retirado y se dedica a contar a un viajero cómo se convirtió en leyenda. Un elemento de esta narrativa es que aprende y desarrolla habilidades en el juego ostensiblemente ficticio de Tak.

Cuando Rothfuss tuvo la idea del juego, no pensó que tendría la oportunidad de verlo en la vida real. El diseñador James Ernest se encargó de desarrollar el juego, utilizando el contenido de la novela como guía. El objetivo era crear un juego de estrategia abstracto con profundidad, valor de rejugabilidad y la posibilidad de mejorar las habilidades del jugador a través de sucesivas victorias, como se describe en el libro. También tenía que tener un aspecto de miles de años.

La creación abstracta resultante dura entre 5 y 30 minutos para 2 jugadores. En función de las limitaciones de tiempo, lo ideal es jugar varias partidas para elegir al ganador.

Resumen del juego Tak

Antes de comprender plenamente la siguiente descripción de las normas, los lectores harían bien en mantener la mente abierta. Aunque el juego descrito tiene algunas similitudes con los juegos considerados «infantiles», hay un trasfondo en el propósito de estas reglas.

Componentes del juego Tak

Las piezas del juego en la edición universitaria son espartanas, pero su aspecto austero es clásico.
El juego  Tak comienza con la elección del campo de juego. Es un tablero cuadrado de espacios. El color de los espacios no importa, pero el campo de juego debe tener cuatro lados iguales divididos en una cuadrícula. Para un juego ridículamente rápido, el 3×3 puede funcionar. Para las partidas más largas, la norma es el 5×5. Todo lo que esté por encima de eso, excepto el 7×7 que se considera «de mala suerte» según la tradición del juego, se puede jugar.

Las piezas del juego vienen en dos formas. Las piedras planas (o simplemente piedras) se juegan en vertical como muro o en horizontal como suelo. Las piedras planas pueden tener cualquier forma, pero se parecen más a una pieza de honor; una pieza de ajedrez puede incluso servir.

El juego comienza con cada jugador colocando una de las piezas de su oponente en el tablero. A continuación, las rondas se alternan, y cada jugador tiene la opción de jugar una piedra en un espacio vacío o mover un montón (aunque sea uno solo) de piedras. Cuando una piedra se juega en vertical (un muro), no se puede mover ninguna otra piedra sobre ella. Las piedras planas de una pila (incluso si sólo hay una) pueden moverse sobre otras piedras planas. El número de piedras que se mueven en una pila es igual al tamaño del tablero (3 en un tablero de 3×3).

La pieza especial de la piedra principal puede moverse con una pila y también puede aplastar piedras verticales. Además, las piedras no pueden moverse por encima de la piedra angular. Esto lo convierte en una poderosa pieza de mando en el tablero.

El objetivo final en una partida de Tak es crear una conexión, un camino, de un lado del tablero al otro con piedras planas y/o la piedra angular.

Experiencia de juego de Tak

Jugar al juego es como jugar a un juego eterno. Es todo un logro para un nuevo diseño.
Experiencia de juego:
Más que muchos otros juegos abstractos, Tak es diferente. Tiene una herencia diferente y un estilo de juego distinto, casi elemental. Las reglas requieren unas cuantas partidas de práctica para memorizarlas, pero una vez asimiladas, incluso un jugador con un mínimo de experiencia puede enseñarlas a otros.

¿Pero es bueno? Sí. Lo es.

Controlar el centro del tablero es una de las primeras lecciones de estrategia en Tak.
Tak va contigo. Este crítico se encontró recordando partidas de hace unos días, preguntándose cómo jugar mejor, porque perder enseña a los jugadores sobre todo. Con Tak, las opciones parecen ridículamente simples. La descripción tiende a recurrir a analogías con el Tic-Tac-Toe, pero es mejor de lo que parece a primera vista. Hay estrategia. Hay tácticas (¿tácticas?), y la psicología de un jugador entra en juego. Esta combinación lo convierte en un excelente juego abstracto.

¿Qué es lo principal que le falta a Tak?. En definitiva, no ofrece la misma pegada en 3×3 y 4×4. En cambio, las cuadrículas de 5×5 tienen el tamaño perfecto para el juego. Los tableros más grandes crean partidas tediosas y los tableros más pequeños pierden el foco del juego, creando una estrategia más blanda. Con el tablero de tamaño «estándar» o 6×6, se puede jugar una trilogía de juegos y ser satisfactorio.

Reflexiones finales

Tak es un gran juego. James Ernest no podría haber creado un juego más apropiado o divertido para el concepto de la novela de Patrick Rothfuss. La historia del juego no hace más que resaltar el desafío y la estrategia únicos del juego. Aunque se oyen comparaciones con el tres en raya o el Connect 4, Tak ofrece más complejidad y originalidad en los estilos de juego que esos juegos. La personalidad del jugador sale a relucir y hace que el juego sea maravilloso.

Puntuación final: 4,5 estrellas – A pesar de que las experiencias de juego son menores según el tamaño del tablero, Tak es un juego abstracto casi perfecto.

Acierta:
– Estrategia y táctica
– La personalidad de los jugadores brilla con luz propia
– Diseño y estética clásica del juego

Falla:
– Pequeños problemas en función del tamaño del tablero